La “desafección” o la mala voluntad

Ákex Grijelmo reflexiona en un artículo de El País sobre el término “desafección”. Si bien se ha incrementado el uso de ese término, sobre todo en el sector periodístico, el significado del mismo no está claro. Grijelmo apunta que, aunque parece que el significado evidente sería “falto de afecto”, el diccionario lo define como “mala voluntad”. Es interesante el desarrollo que ha sufrido el significado de este término y las connotaciones negativas que ha adquirido. Tal como afirma Grijelmo:

¿Por qué ahora se usa tanto “desafección” y no cualquiera de esos otros sustantivos? Pues quizá porque quien lo escribe desea en su subconsciente marcar las diferencias. No hay “desamor” si no hubo amor. No hay desencanto porque no se recuerda ya encantamiento alguno. Ni hay “decepción”, puesto que no existe un “pesar causado por un desengaño”. Y no hay “desengaño” porque no existía engaño: la gente sabía antes sobre la clase política lo mismo que sabe ahora (si bien ahora lo tolera menos). Tampoco hay “desilusión” ni “chasco”, que implicarían asimismo una euforia previa. Ni hay “desapego”, porque no hubo apego en realidad.

Y en eso llegó “desafección”, un término que ya no sugiere la idea de un sentimiento positivo anterior, porque “afección” no lo connota, como hemos visto.

 

El artículo completo puede leerse aquí. 

Anuncios
Esta entrada fue publicada en Uncategorized. Guarda el enlace permanente.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s